miércoles, 16 de diciembre de 2009

REDACCIÓN

Aquel no había sido un buen día. Cuando me levanté me cayó el cuadro que está encima de mi cama en la cabeza. Por suerte no era un cuadro muy grande. Solo me hice un golpe. La leche del desayuno estaba tan caliente que me quemé la lengua y los cereales estaban caducados. Para quitarme el mal gusto de boca fuí a lavarme los dientes, confundí la pasta de dientes por la cola de pegar extrafuerte. Fui a lavarme con agua, resbalé y me caí de cabeza en el váter. ¡Ahora si que quería lavarme!, pero la compañia de aguas había cerrado el agua. Tuve que ir así al colegio. Todos se apartaban de mí porque holía a muerto. Todos los profesores tenían malas notícias para mí:controles suspendidos, etc. Al final me enviaron a casa porque apestaba, ( aún olía mucho peor ). Cuando llegué a mi casa me fui rápido a la ducha, pero resbalé con el agua y me rompí un brazo. Bueno, ¡ hay días mejores!
FIN